La flacidez facial es de esos cambios que notas de golpe. Un día te miras al espejo y algo ha cambiado. El óvalo ya no está tan definido. Los pómulos parecen más bajos. La piel del cuello tiene menos tensión. No es que hayas envejecido de la noche a la mañana. Es que el proceso lleva tiempo trabajando en silencio y en algún momento se hace visible.
La buena noticia es que hoy tenemos herramientas médicas muy efectivas para tratarla sin pasar por quirófano. La clave está en elegir bien según el grado de flacidez y el momento en el que te encuentras.
Por qué aparece la flacidez facial
Hay varios mecanismos actuando a la vez. La pérdida de colágeno y elastina hace que la piel pierda su capacidad de recuperarse. La disminución del ácido hialurónico vacía los tejidos de hidratación y volumen. Luego está la reabsorción ósea, ese cambio en la estructura del esqueleto facial del que nadie habla pero que desplaza los puntos de apoyo de la piel. Y la gravedad hace el resto.
El resultado es una piel que ya no tiene la tensión que tenía. Cede hacia abajo. Pierde la definición del óvalo facial.
Cuándo actuar
Cuanto antes, mejor. La flacidez incipiente, cuando empieza a notarse pero no es severa, responde mucho mejor a los tratamientos no quirúrgicos que la flacidez avanzada. Actuar pronto permite mantener con menos intervención y con resultados más naturales. Esperar complica el tratamiento y puede acabar llevándote a soluciones más agresivas.
Tratamientos disponibles sin cirugía
No todos los tratamientos hacen lo mismo ni sirven para el mismo grado de flacidez. Estos son los que utilizamos con mayor frecuencia en consulta:
- HIFU: el tratamiento más potente para la flacidez sin cirugía. Los ultrasonidos focalizados actúan en la capa SMAS, la misma que trabaja un cirujano en un lifting. Provocan una contracción inmediata y estimulan colágeno nuevo durante meses. Una sola sesión al año suele ser suficiente para flacidez moderada.
- Hilos tensores: reposicionan físicamente los tejidos caídos. Se insertan bajo la piel y tensan el óvalo facial de forma inmediata. Además estimulan colágeno. El resultado dura entre 12 y 18 meses.
- Radiofrecuencia: genera calor en las capas profundas de la piel, contrayendo el colágeno existente y estimulando la formación de colágeno nuevo. Más suave que el HIFU pero acumulativa. Ideal para mantenimiento o flacidez leve.
- Ácido hialurónico: para la flacidez asociada a pérdida de volumen, el relleno estratégico puede reposicionar estructuras y mejorar el aspecto de la piel sin necesidad de tensar directamente.
Cómo se elige el tratamiento
Depende del grado de flacidez, de la zona y de lo que cada paciente quiere conseguir. No hay un protocolo único válido para todo el mundo.
- Flacidez leve: radiofrecuencia o ácido hialurónico.
- Flacidez moderada: HIFU o hilos tensores.
- Flacidez avanzada: combinación de técnicas o valorar opciones quirúrgicas.
En todos los casos, la evaluación previa en consulta es imprescindible. Lo que funciona en un paciente puede no ser lo más adecuado para otro.
Preguntas frecuentes sobre la flacidez
- ¿Se puede prevenir? Sí, con protección solar, buena hidratación y tratamientos preventivos desde los 35 años.
- ¿Duele? Depende del tratamiento. El HIFU puede tener molestias. La radiofrecuencia es prácticamente indolora.
- ¿Cuánto dura el resultado? Entre 12 y 18 meses según el tratamiento y el mantenimiento posterior.
- ¿Para hombres también? Sí, con protocolos adaptados.
Primera consulta gratuita. El Dr. Herrera Vila evaluará el grado de flacidez y te propondrá el tratamiento más adecuado para tu caso en cualquiera de las 5 clínicas de la Costa del Sol.
Consulta gratuita 676 025 532