Los hilos tensores son de esos tratamientos que realmente funcionan. Lo digo porque en consulta veo pacientes que vienen con dudas razonables: ¿será otro invento? ¿Funcionará de verdad? Y la respuesta es sí, pero con matices.

El Dr. Luis Fidel Herrera Vila trabaja con hilos tensores desde hace años en sus clínicas de la Costa del Sol. No los propone a todo el mundo. Antes evalúa cada caso. Porque hay pacientes que son candidatos ideales y otros que necesitan algo diferente. Así de simple.

Lo que sí puedo decir es que cuando están bien indicados, el resultado es visible, natural y sin pasar por quirófano. Sin cicatrices. Sin tiempo de baja. Con una recuperación que apenas se nota.

Qué son los hilos tensores

Vamos al grano. Los hilos tensores son filamentos muy finos que se colocan bajo la piel con una aguja. Son biocompatibles y el cuerpo los reabsorbe con el tiempo. Una vez dentro, hacen dos cosas: elevan los tejidos de forma inmediata y estimulan la producción de colágeno en las semanas siguientes.

¿El efecto? El óvalo facial se redefine. Los pómulos recuperan volumen. La mandíbula se marca. El cuello se tensa. Las cejas vuelven a su sitio. Todo eso sin bisturí.

Y lo mejor: el resultado no solo se mantiene, mejora. Porque el colágeno que se genera sigue actuando durante meses después del tratamiento.

Tipos de hilos tensores

No todos los hilos son iguales. Los más habituales son los de PDO, un material que se reabsorbe de forma natural entre 6 y 12 meses. También están los de PLLA y PCL, que tienen duraciones y características diferentes.

¿Cuál es mejor? Depende. De la zona que vayamos a tratar, del grado de flacidez, de lo que cada paciente necesite. Por eso la elección del hilo no la hace el paciente, la hace el médico. Y por eso la consulta previa no es un trámite, es el paso más necesario.

Para quién están indicados

La realidad es que los hilos tensores funcionan especialmente bien en pacientes de entre 35 y 60 años con flacidez leve o moderada. Cuando la piel empieza a ceder, pero aún conserva cierta firmeza. Ahí es donde brillan.

¿Sirven si la flacidez es severa? No van a sustituir una cirugía. Pero si estamos a tiempo, si actuamos antes de que la situación avance demasiado, son una alternativa excelente. Y muchas veces se combinan con ácido hialurónico o neuromoduladores para un resultado más completo. Ahí el cambio es notable.

Cómo es el procedimiento

La sesión dura entre 30 y 60 minutos. Se aplica anestesia local en las zonas donde van a entrar los hilos. El Dr. Herrera Vila introduce cada hilo con agujas muy finas. No hay cortes. No hay puntos. No hay incisiones.

Al día siguiente puedes volver a tu rutina. Los primeros días puede haber alguna molestia leve, algún pequeño hematoma. Nada que te impida trabajar o salir a la calle. De hecho, la mayoría de pacientes se sorprenden de lo poco invasivo que es todo.

Resultados y duración

El efecto tensor se ve desde el mismo día. Ahí ya notas que algo ha cambiado. Pero el resultado final llega en las semanas siguientes, cuando el colágeno empieza a trabajar. Es un proceso progresivo.

¿Cuánto dura? Entre 12 y 24 meses, según el tipo de hilo y el metabolismo de cada persona. Algunos pacientes repiten la sesión pasado ese tiempo, otros prefieren mantener con otros tratamientos. Todo depende del objetivo.

Preguntas frecuentes

¿Duele?
Con anestesia local, la molestia es mínima. Perfectamente tolerable.
¿Cuándo se ven los resultados?
Desde el mismo día. Y van mejorando durante 2 o 3 meses.
¿Puedo combinarlos con otros tratamientos?
Sí, y muchas veces es lo más recomendable. La combinación suele funcionar mejor.
¿Se nota que me he puesto hilos?
No, si está bien hecho. El resultado es natural, no artificial.

Primera consulta gratuita

¿Hablamos de tu caso?

El Dr. Herrera Vila valorará si los hilos tensores son la mejor opción para ti — o si hay algo más adecuado. Sin compromiso. En cualquiera de las 5 clínicas de la Costa del Sol.