El láser CO₂ fraccionado es la artillería pesada. No es para quien busca algo suave sin recuperación. Es para quien quiere resultados reales. Y está dispuesto a tomarse unos días para que la piel se regenere.
¿Por qué funciona tan bien? Porque vaporiza de forma controlada las capas superficiales de la piel dañada. Al mismo tiempo estimula una respuesta de regeneración profunda. El resultado es piel nueva: más lisa, más firme, con mejor textura. Sin las imperfecciones que había antes. Esto no es maquillaje. Es renovación.
Qué es el láser CO₂ fraccionado
Un láser que emite energía en columnas microscópicas, dejando zonas de piel intacta entre los puntos de tratamiento. Esto permite una recuperación más rápida que el láser ablativo total, manteniendo un resultado muy potente. Es agresivo, sí. Pero controlado.
Para qué sirve
- Arrugas finas y medias
- Cicatrices de acné
- Manchas resistentes
- Fotoenvejecimiento severo
- Textura irregular
- Poros dilatados
- Piel flácida
Cómo es la sesión
45-90 minutos con anestesia tópica o local según la intensidad. Los días siguientes la piel está enrojecida y descama. Recuperación de 5-10 días según la profundidad del tratamiento. Hay que planificarlo. No es algo que hagas un viernes y el lunes estés impecable.
Resultados y duración
Mejora visible desde la primera semana tras la recuperación. Resultado óptimo a los 3-6 meses cuando el colágeno nuevo se ha formado completamente. Una sola sesión puede ser suficiente para muchos casos. Eso sí, el mantenimiento después es fundamental.